A la mañana siguiente, llegue mas tarde de lo normal porque me quede dormida. Al entrar, en la clase todo el mundo se sorprendio :
- ¡¡ AMANDAA !!
- Buenos dias a todos.Siento el retraso, me quede dormida.
Me dirigí hacia mi asiento y me sente en la silla. Estaba muy cansada y me recoste sobre el pupitre para cerrar los ojos mientras el siguiente profesor.
Estaba casi durmiendo cuando noto que los demás se callaron y hubo un silencio enorme. Levante la cabeza y lo unico que vi fue un cuerpo plantado delante de mi. De repente, se me quito el sueño. Era Alex, estaba de pie justo enfrente de mi y no dejaba de mirarme. Notaba como cada vez me iba poniendo más y más roja.Mientas los demás intentaban entender lo que estaba pasando, yo no era capaz de saber porque él estaba allí de pie sin ninguna razón aparente... Y por eso le pregunte :
-Mmm... ¿qué haces hay delante de mi?
- Pues no lo se... te vi entrar hace un rato, y venia a preguntarte si estabas bien y por que no habias venido a primera hora
No podia decirle que no pude dormmir casi en toda la noche por culpa de aquel abrazo y aquel beso.... asi que lle dije:
- Pues...es que... me encontraba mal, y como me encontraba mejor decidi venir jajaja
- Me alegra que te encuentres mucho mejor
Todo el mundo parecia interesarse por lo que estaba pasando alli, hasta los profsores incluidos.
Llego el profesor de la clase que tocaba y nos mando sentarnos. entre el revuelo de la gente que se estaba sentando vi como Alex me escribia en un papel algo y me lo dejaba encima de la mesa. Yo lo cogi y lo lei .Decia: Hola Amanda,querria que vinieras conmigo a siguiente hora,
te voy a enseñar una cosa. Un beso, Alex. Acto seguido, en la siguiente hora vi como me estaba esperando al final del pasillo. Me escabullí de los profesores de los demas compañeros y me dirigi hacia donde él se halllaba. me puso una venda en los ojos y me susurró: Confia en mi, no te va a pasar nada. Después comenzamos a andar, yo me quede lo mas relajada que pude. Era una sensacion extraña, tenia miedo pero me sentia a gusto junto a el. Sentia una gran confianza que emanaba de su cuerpo y, inexplicablemente, del mio tambien.
Cuando me quise dar cuenta, ya nos hallabamos en el lugar elegido por él.
- Bueno, ya hemos llegado- y acto seguido me saco la venda. No era capaz de ver nada debido a el cambio de luz, de no ver absolutamente nada a ver un montón de luz. Pasaron unos minutos hasta que pude observar el precioso lugar que habia elegido para enseñarme.

Creo que nos hallabamos en un inmenso jardin. No sabia en que parte exactamente nos encontrabamos del instituto, pero me encantaba estar alli.
Y sobre todo, en compañia de él. Creo que nos pasamos todo lo que quedaban de clases en su pequeño jardin.
Incluso creo que llegamos tarde a casa porque nos quedamos dormidos uno junto al otro. Nos despedimos como el otro dia, pero esta vez el no me acompaño a casa.
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